
Existe una fuerte tendencia de la gente que piensa que el amor aparece cuando uno menos lo espera, lo que no deja de ser verdad. Nosotros no tenemos dominio sobre él. El amor es salvaje y se manifiesta en su debido tiempo para cada uno de nosotros. Así que decir que el destino tiene algo que ver tiene sentido. Solo falta tener paciencia para esperar el día en que aparezca.
Cuantas veces te ha pasado que quieres encontrar una pareja, pero realmente entre la necesidad y el querer hay una gran distancia. Puede que hayas salido de una relación complicada y traumática y todavía no estés listo para amar de nuevo. Puede ser que tu corazón esté cerrado y no te hayas dado cuenta de eso. Otras veces estás rodeado por otras razones como la desconfianza o la represión. En este caso no hay que culpar al destino. Es más fácil entender que la elección es tuya y que eres tu quien consciente o inconscientemente impide que el amor aparezca.
Encontrar una persona especial, con quién tengas muchas afinidades, no es tan fácil. Por eso es fundamental que tú hagas tu parte, que estés alerta, con los ojos y el corazón abiertos. Así el destino se encargará de ofrecerte oportunidades y ya dependera de ti saber aprovecharlas o no.
No pongas tantos “peros”, no seas tan perfeccionista ni tan exigente y no desaproveches las oportunidades que aparecen en el camino. Sal de casa, frecuenta los lugares que a ti te gustan y en donde podrás encontrar chicas con gustos simil.ares, deja de colocar barreras, reconoce todo lo que se te aparece en el camino, y acepta todo lo que te aparezca.
Habrá que hacer la diferencia entre enamoramiento y amor. El primero es una serie de reacciones químicas provocadas por la atracción hacia otra persona. Dichas reacciones tienen un límite de tiempo dentro de nuestro cuerpo (¡no sería sostenible vivir en ese estado!) . Sin embargo esa etapa nos da las bases para fundar lo que en realidad es amor a largo plazo. Nos plantea el camino para decidir o no quedarnos con esa persona. Es ahí donde depende de nosotros mantener esa relación, conservarla y hacerla crecer. Eso es mera actitud. Así que no estés esperando que todo se de de la noche a la mañana. Hay que empezar por algo.
Debes saber que lo que necesitas es ser mucho mas accesible y que debes cambiar las frases “¿Qué gano yo con esto?” por “¿En qué te puedo ayudar?”. Así tú ya habrás hecho tu parte, abre la puerta y deja entrar al amor.